miércoles, 3 de septiembre de 2008

Nadar y nada

Si vives en un pueblo abandonado por tu dios favorito tú vida es muy diferente, lejos de cualquier entretenimiento citadino, lo más interesante que hay para hacer por aquí es nadar, y nadar en el mar...


es hermoso la mayoría de los días. Generalmente se ven tortugas, peces multicolores, gorgonaceos y hexacorales, pero esta vez fue muy diferente. El agua turbia no permitía ver más allá de la punta de mis dedos al dar la brazada, la corriente no era nada amigable pero que más da, si a eso me metí al agua, a nadar. Sin embargo después de media hora creí que estaba nadando en una sopa de fideos ¿fideos?¿de que vergas hablas?¿otra vez las drogas en el agua? fideos aterciopelados, fideos aterciopelados al rojo vivo. Mierda todo mi cuerpo ardiendo por que los nematocistos reaccionaron al contacto con mi cuerpo. Por lo menos no son fragatas portuguesas u algo peor, en esta zona no hay medusas tan peligrosas. Un amigo en la laguna de chautengo se desmayó del dolor después de enredarse en los tentáculos de una medusa bala.
Nadar y nada, no salía de esta maldita sopa de fideos. Finalmente llegué a la orilla, con el cuerpo punzante y la piel ardiendo. Ciertamente no le iba a pedir a todos los albañiles de la construcción que me orinaran para calmar esta sensación, mejor como buen hombrecito me aguanto la pulsante sensación de ardor. Ya en mi casa me di un baño de vinagre (que es lo mejor que puedes hacer en estos casos, no orinarte) y ya como si nada... ya me dió hambre voy a cenar una sopa ramen.


Comparte, maldito egoista.




3 comentarios:

Ing tedO anda diciendo mentiras, como que

medusas no mames pos donde vives

Petunia Pérez...Tu Madre anda diciendo mentiras, como que

jajajajajajaja

hooo chiquito un golden bath es como un vaso de agua no se le niega a nadie.


quien quita y te hubieras divertido con los albañiles! dicen que son fabulosos!

esta curado tu blog, seguiré leyendote!

besos, ciao.

Mar anda diciendo mentiras, como que

Jajajajajá. Cierto. Yo también habría defendido mi hombría en lugar de pedir una ayuda de ese tipo.

Cuando a mí se me enredó una madre de esas por toda la pierna, me dijeron que frotarse con arena de la playa es lo mejor que se puede hacer porque contrarresta la toxina que producen las madres ésas.

Pura sugestión, quizá. Pero funcionó. Y no tuve que pedirle amoniaco a nadie.